Guerras por Langostas y Ostras: El Mundo es un Loco

A veces el mundo es tan absurdo que lo único que te queda hacer es reírte un poco y seguir con tu día. Ya saben, esa energía de playa donde nada es demasiado grave. Pero de vez en cuando te enteras de historias que simplemente te dejan pensando, como esa vez que a un grupo de franceses se les pilló robando ostras en Irlanda. En serio, no se pueden inventar estas cosas. Diógenes habría estado orgulloso, o al menos sorprendido, por el nivel de dedicación.

Parece que hay una regla no escrita: si tiene caparazón y vive en el agua, alguien va a intentar llevárselo ilegalmente. Y francamente, la historia está llena de batallas ridículas por cosas que nadan. Desde Islandia hasta Brasil, la gente se ha tomado muy en serio sus derechos sobre los mariscos, y hoy vamos a repasar un poco de ese caos relajado.

La Cosa Es

  1. Los ladrones de ostras Resulta que hace poco atraparon a unos visitantes franceses en Irlanda cosechando cientos de ostras sin licencia. Es casi como si Diógenes hubiera aparecido de nuevo para gritarles “¡He aquí, un hombre!”, aunque en este caso tal vez fuera “¡He aquí, un hambriento!”. Simplemente no pueden evitar la tentación de un buen marisco ajeno.

  2. Oculta tus ranas y caracoles Parece que hay una compulsión natural por devorar cualquier cosa que esté remotamente babosa. Ya sean ostras, langostas, ranas o caracoles, la obsesión es real. Es como esa canción broma: están reptando por tus fondos marinos y llevándose tus langostas.

  3. Conflictos justificados por sopa Canadá estuvo a punto de pelearse con España por el fletán en los Grandes Bancos, y el Reino Unido tuvo sus famosas “Guerras del Bacalao” con Islandia. Al final, una guerra por un buen bisque de mariscos parece una razón tan válida como cualquier otra para sacar los barcos.

  4. La flota que hace lo que quiere Hoy en día, parece que todos se sientan a mirar mientras flotas gigantes roban millones de toneladas de peces sin que nadie diga nada. Las guerras por el bacalao parecen cosa de niños comparado con el nivel de impunidad actual en el mar.

  5. El dato curioso de Brasil Brasil tuvo una gestión bastante sólida con sus crustáceos, lo cual es curioso porque la frontera terrestre más larga de Francia es, sorprendentemente, con Brasil gracias a la Guayana Francesa. Es el tipo de dato perfecto para una noche de trivia.

  6. El dilema gastronómico Es difícil decidir qué es peor: si que te roben las langostas o tener que sentarte a comer su cocina. Aunque, seamos sinceros, mucha gente cree que la comida francesa es lo máximo, mientras que otros prefieren algo simple y directo como la comida alemana con una buena cerveza fría.

  7. La lección del día Ya saben, no se puede confiar en un pescador francés y definitivamente hay que vigilar el fondo del mar. Las guerras han empezado por razones peores este año, así que mejor manténganse tranquilos y cuiden sus ostras.

En Fin

La vida es demasiado corta para estresarse por quién se lleva los mariscos, así que tómense un respiro y ríanse un poco del absurdo. Nos vemos en la próxima.