El Debate Alrededor De La Circuncisión: ¿Pain Or Gain?

La circuncisión sigue generando debate, especialmente por cómo se maneja el dolor en bebés, quienes, a pesar de lo que se cree, sienten mucho más de lo que pensamos. Cada niño es único en su forma de percibir y reaccionar, demostrando que su sensibilidad merece mayor atención y cuidado.

Hola, ¿cómo estás? Espero que estés bien y tomando un respiro. Hoy quiero charlar sobre algo que genera bastante conversación, y es la circuncisión. Sí, sé que puede sonar un poco… eh, delicado, pero no te preocupes, vamos a hablar de esto con calma, sin prisas, como una conversación normal. ¿De acuerdo?

Bueno, imagina esto: en 2019, todavía se les estaba enseñando a las enfermeras que el azúcar era suficiente para controlar el dolor en los bebés durante una circuncisión. Oye, no me digas, pero la única vez que tuve que ver algo así, el pobre niño no parecía estar distraído para nada con su “dulce consuelo”. ¿Qué onda con eso? Parece que a veces nos olvidamos de que esos pequeños sienten mucho más de lo que pensamos.

La verdad es que las palabras ayudan a organizar las ideas, ¿no? A veces olvidamos cosas de cuando éramos chicos porque todo era un montón de sentimientos y cosas visuales revueltos. Cuando nació mi último, el pediatra me dijo que eran demasiado pequeños para entender, pero luego se sorprendió cuando vió que reaccionaban a mi voz y a que les agarraba la manita. Lo mismo pasó cuando les intentaba explicar algo con gestos y palabras simples, los abuelos decían que eran demasiado chicos, pero ¡vaya! Cada niño es diferente, con su propia forma de entender las cosas. Algunos captan las ideas simples rápido, otros les lleva un poquito más, o quizá son más juguetones y todo les parece una broma. ¡A todos los queremos igual!

Hablemos de mi experiencia reciente. Mi hijo nació en diciembre pasado, y me dijeron que si decidíamos circuncidarlo, lo único que usarían para el dolor sería azúcar y un chupete. No íbamos a hacerlo de todas formas, pero me dio un escalofrío. ¡Nah, no, mejor dejémoslo como es! Además, recuerdo cuando mi hermano menor lo tuvo que pasar (¡una diferencia de 12 años!), y su parte inferior se pegaba al pañal y se moría de llanto cada vez que lo cambiaban. ¡No, gracias! Dejar a mi hijo “au naturel” fue una decisión fácil.

Es un tema que genera bastante debate, ¿verdad? Algunos piensan en la circuncisión como algo que hay que hacer “por si acaso”, como si fuera una apéndice que se quita antes de que dé problemas. Yo siempre pensé en esperar y ver, ¿sabes? Es como, ¿por qué no esperar a que el niño sea más grande y pueda expresar su dolor de forma más clara? En mi país, por ejemplo, casi no se hace y la gente no parece tener problemas de salud por ello. Parece que es el estado natural de los chicos, ¿no? Es como, el prepucio tiene su función, a diferencia del apéndice, que es más bien… ¿redundante?

Oye, en algunos lugares todavía lo hacen sin anestesia, ¡qué fuerte! Algunas personas incluso usan su boca… ¡Eso es un poco… eh, fuerte! Es asombroso cómo algunas tradiciones siguen tan arraigadas, casi como si fuera propaganda de que esto es lo “normal” o “estándar”. Pero, ¿realmente es así?

Una vez, mi bebé tuvo que estar hospitalizado por no comer bien (¡resulta que la falta de leche materna es un asunto real y peligrosísimo!), y cada procedimiento que veía, ¡era obvio que le dolía mucho! Me daba pena solo mirarlo. Los enfermeros debían darle agua con azúcar con una prueba de talón, y una vez no lo hizo, ¡y yo tuve que quejarme de ella y lo confirmaron! ¡Imagínate! Tienes una cosa sencilla que puedes hacer para aliviar un poquito el sufrimiento de ese bebé, y simplemente… ¡no lo haces? ¡Qué fuerte!

Sé que hay muchas personas en esa profesión que no tienen corazón. ¡Y qué malo! Pero también hay que decir que no todos son así, ¡hay muchos que sí se preocupan mucho! Pasamos dos semanas en el hospital con mi bebé, ¡qué agotador! Él estaba tan cansado de intentar comer en vano durante días que no tenía energía para nada, ¡estaba casi desapareciendo! Y yo insistía, pero nadie me creía, ¡qué frustrante! Dicen que la lactancia materna es “demanda y oferta”, como si yo no estuviera intentando todo lo posible, ¡pero es difícil relajarse cuando estás estresada y amamantando cada hora y media, más la bomba y el biberón! ¡Es un caos!

Pero bueno, volviendo a la circuncisión. Hay gente que dice que los bebés no sienten dolor, o que si lo sienten, no lo recuerdan. ¡Oye, no! Es como, ¿por qué no usar anestesia? Es como, si le pican con una aguja, ¡es obvio que siente dolor! No tiene que ser una cirugía grande, ¡pero al menos algo para que no pase por eso!

Algunos médicos de antes pensaban que los bebés no sentían dolor real porque sus nervios no estaban desarrollados del todo. ¡Pero hoy en día ya sabemos que sí sienten! Es como, ¿por qué no actualizar la información? Es un poco… ¿irresponsable?

Yo tuve que quitarme un pulmón cuando tenía solo 6 semanas de vida, en 1968. Sé que me sedaron, pero no estoy seguro si usaron algo para el dolor. ¡Qué fuerte! Algunos médicos siguieron con esa idea hasta los 90. Yo trabajaba en un lugar donde poníamos aretes, y una vez vino una mamá con su bebé casi recién nacido para ponerle aretes. Le pregunté si había hablado con su doctor, porque los bebés tienen el sistema inmune débil y eso les dolería. Me dijo que su médico le dijo que no sentían dolor y que no podrían infectarse. ¡Qué fuerte! Le dije que hablara con su pediatra. ¡Imagínate! En los 90, ¡casi no había celulares! Ella fue a una cabina de teléfono y llamó. ¡Y su pediatra le corrigió! Ella se alegró mucho por mi consejo. Yo ya había tenido que ponerle aretes a un bebé de 8 días de nacido obligada. ¡El llanto me destrozó! Tuve que hacerlo una oreja a la vez. Mi jefa, que era de la generación de los baby boomers, dijo que si el aparato encajaba, ¡lo pondríamos! ¡Y nunca me apoyó cuando un cliente se enojaba! ¡Ese llanto me perseguirá por el resto de mi vida! La mamá sentada ahí, impasible, ¡me horrorizó!

Yo vivo en un lugar con mucha gente de ascendencia hispana, y no entiendo por qué hacen eso a sus bebés. Entiendo que es una tradición cultural, con mucha presión de los demás y esas historias de “yo lo pasé bien cuando me lo hicieron”, pero ¿exponer a tu bebé a tanto dolor solo por razones estéticas? No lo entiendo.

Una mamá vino a mi grupo de bebés con su hijo de un año, le había puesto un arete a uno de sus oídos. Alguien le preguntó y ella solo dijo que “se veía chido”. ¡No! ¿Qué es eso? Es como, ¿por qué no enseñarles a cuidar su cuerpo como es, sin modificarlo innecesariamente?

Bueno, como ves, hay muchos puntos de vista sobre esto. Pero lo importante es informarse bien, ¿no? Y pensar en lo que es mejor para el bebé, en lo que le cause menos dolor y problemas a largo plazo. Cada vez más gente está optando por no circuncidar, y eso está bien. Lo importante es que la decisión sea informada y respetuosa con el cuerpo del bebé.

Así que, ¿qué te parece? ¿Hay algo sobre esto que te haya quedado en la mente? ¡Cuéntame! Y recuerda, no hay que estresarse por nada. Solo tomemos las decisiones que sentimos que son correctas, con calma y amor. ¡Hasta la próxima, que estés bien!