¿Has pasado alguna vez la mano por encima de tu escritorio, buscando desesperadamente unas gafas que sabes que están ahí mismo, pero ¡no las ves!?, solo para encontrarlas segundos después bajo un papel que ni siquiera recordabas que existía? ¡Uf! O quizás has comprado algo que ya tenías, porque lo guardaste en el cajón más profundo del mundo y tu cerebro lo borró de la existencia, literalmente. ¡Pasa! Y no, no eres solo un desastre total (aunque quizás lo seas un poco 😉). Hay algo de ciencia y psicología detrás de todo esto, y se llama… bueno, algo que seguro has oído mencionar de forma un poco extraña en TikTok o entre tus amigos: el “out of sight, out of mind”.
Pero no te equivoques, esta no es solo una frase que usan los influencers para sonar profundos. Es un fenómeno real, y a veces, ¡muy real! que afecta a más gente de la que crees. Es como si tu cerebro tuviera una especie de filtro súper estricto que solo deja pasar lo que está justo delante de tus narices. Todo lo demás, ¡pufff! ¡Desaparece! Y no es solo con objetos, a veces hasta con personas que te importan. Sí, te lo has imaginado bien. Es un poco… ¡dramático, ¿verdad? Pero es la vida, y es hora de hablar de ello.
Y es que, créeme, no es solo una sensación. Es una experiencia que puede volverse un verdadero quebradero de cabeza. Imagina tener que ponerse una alarma para recordarte que tienes que poner otra alarma… ¡para no olvidar la alarma original! O tener listas, notas adhesivas, un tablero de anuncios, el calendario de tu móvil, el de tu pared, ¡y aun así te olvides! Es como una carrera de obstáculos mental que no termina, y que te deja exhausto, literalmente. ¡Y la ansiedad que genera! Es un ciclo vicioso que puede llevar a un ‘burn out’ que te deja sin chispa. Pero bueno, vamos a desgranar esto.
¿Qué es esta cosa de ‘Out of Sight, Out of Mind’?
Ok, ok, antes de que te pongas a buscar en Google “¿qué es el object permanence?”, déjame explicarte. La idea original de “object permanence” (permanencia del objeto, en español) es una cosa que los bebés aprenden más o menos a los 9 meses. Es cuando entienden que un juguete sigue existiendo aunque lo cuelguen con una manta o lo esconda bajo una toalla. ¡Nada nuevo! ¡Todos lo sabemos! Pero aquí viene el giro. Cuando mucha gente (y especialmente, la comunidad de TikTok y redes sociales sobre neurodiversidad) habla de “no tener object permanence”, ¡es una broma! O más bien, una forma hiperbólica de describir algo muy real: el olvido por falta de memoria de trabajo y problemas de atención.
No es que tu cerebro piense “¡Ah! ¡Esa cosa ya no existe porque no la veo!”. ¡No! Sabemos perfectamente que existe! Lo que pasa es que si no está a la vista, ¡no está en el radar! Es como un “out of sight, out of mind” súper potente. Pones las llaves en el cajón del salón, ¡y ya no existen! Pones un libro en la estantería, ¡y desaparece! Es como si tu cerebro tuviera una capacidad de memoria súper selectiva, que solo recuerda lo que está justo ahí, delante de tus ojos. ¡Y es frustrante! Realmente frustrante.
¡La Odisea de las Notas y las Alarmas!
Y es que, ¿no es increíble lo que tenemos que hacer para no olvidar nada? ¡Pensar en las personas que tienen diagnóstico de ADHD y/o autismo! ¡La cantidad de estrategias que tienen que poner en marcha para simplemente recordar dónde dejaron las llaves o si tenían una cita importante! Porque no es solo olvidar, es un olvido persistente, que te hace sentir como si estuvieras en una película de comedia negra donde eres el protagonista torpe y olvidadizo. ¡Y no es gracioso cuando es tu vida real!
Imagina que necesitas algo, lo compras, lo guardas en el lugar que crees que es lógico, y luego, ¡pum! ¡Lo olvides que existías! Encuentras tres de lo mismo cuando lo necesitas de verdad. Es como un juego del escondite que juega tu propia mente contigo. Y para evitar esto, ¡la gente necesita ponerse una megaestrategia! Listas en el móvil, alarmas que suenan como si estuviera un avión a punto de despegar, alarmas de respaldo para las alarmas, notas adhesivas en cada superficie imaginable, un tablero de anuncios repleto, escribir notas a mano, usar diarios, ¡y hasta dejar el objeto en un lugar donde esperas que no puedas pasar de largo sin tropezar con él! ¡Y aún así, a veces, te olvides! Es una locura, ¿verdad? Y lo peor es que todo esto, esta cantidad de energía mental y tiempo que se dedica a recordar solo una cosa, ¡contribuye a ese agotamiento mental y a la ansiedad que ya mencionamos! Es una situación de “no ganar-ganar”. Si no te pones todas estas alertas, no haces las cosas, llegas tarde, te pierdes de todo. Pero si te pones todas las alertas, ¡sigues en ese ciclo vicioso de agotamiento! ¡Es una pesadilla!
¡Y con las Personas, ¡Qué Drama!
Y no, no solo pasa con objetos. ¡También pasa con las personas! Es una cosa… ¡complicada! A veces, cuando no estás interactuando con alguien, incluso con alguien que te importa mucho, ¡puedes sentir como si esa persona se hubiera desvanecido un poco de tu mente! Es literalmente “out of sight, out of mind”, pero aplicado a las relaciones. Y créeme, ¡puede ser muy difícil! Puede generar sentimientos de culpa, de indiferencia, de confusión. “¿Pero qué me pasa? ¿Me he vuelto malo/a? ¿No me importan realmente mis amigos/familiares?”.
Pero no siempre es así. A veces, es solo una consecuencia de cómo funciona tu cerebro. Es como si tu capacidad de “mantener en mente” a alguien que no está físicamente presente fuera limitada. No significa que no los ames o que no te importen, ¡solo significa que tu cerebro necesita un poco más de ayuda para recordarlos! Es una especie de “compartmentalización extrema”, como dicen algunos. Es como si tu mente tuviera diferentes cajas y, si no abres una caja a menudo, ¡olvidas lo que hay dentro! Y esto puede ser especialmente impactante en el caso de la pérdida. Algunos personas con ADHD han relatado que, tras la muerte de un ser querido, no sienten ese dolor constante, esa “permanencia emocional” que otros describen. No significa que no duela, ¡solo significa que el dolor no está siempre presente en el mismo modo. Es como si la memoria emocional fuera… ¡más selectiva!
¡Vamos a la Raíz del Asunto: La Memoria y la Atención!
Entonces, ¿por qué pasa todo esto? Bien, la ciencia dice que es una mezcla de cosas. Tiene que do con la memoria de trabajo, que es esa capacidad de mantener información activa en tu mente para usarla en la tarea actual. Las personas con ADHD, por ejemplo, a menudo tienen dificultades con la memoria de trabajo. Y también tiene que ver con la función ejecutiva, que es como el “director de orquesta” de tu cerebro, responsable de planificar, organizar, iniciar tareas y, bueno, ¡recordar cosas! Cuando esta función no funciona al 100%, ¡pufff! ¡Olvido y desorganización!
Y es que, es como si tu cerebro necesitara constantes “refrescos”. Si algo no está activamente en tu campo de visión o en tu mente, ¡puede “desaparecer”! Es por eso que algunas personas con ADHD prefieren tener todo a la vista. ¡No es solo que sean “desordenados”! Es que es su forma de compensar la dificultad para recordar lo que no está justo ahí. Es como poner una gran señal de neón que dice “¡ATENCIÓN! ¡ESTO EXISTE!”.
¡TikTok y la Broma de la ‘Falta’ de Object Permanence!
Y ahora, volviendo a esa broma de TikTok que mencionamos al principio. Sí, es una broma. O más bien, una forma de describir esta experiencia de forma muy… ¡viral! La gente dice “¡no tengo object permanence!” como una forma de autoironía, de reconocer esa dificultad para recordar cosas que no están a la vista. Es como un meme de la vida diaria para muchas personas con ADHD. Pero, como dijimos, ¡no significa que no sepas que las cosas existen! Solo significa que tu cerebro tiene una forma particular de procesar la información, y que necesita un poco más de ayuda para “mantener en mente” lo que no está justo delante.
Y es que, la verdad, es una forma de hablar sobre algo que puede ser muy frustrante y aislante. Hacerlo en tono de broma puede ayudar a normalizarlo, a sentirse menos solo. Es como encontrar una comunidad que entiende ese “¡pufff! ¡Y ya no recuerdo!”.
¡Ejemplos de la Vida Real (¡Que Parecen Sacados de una Película!)
Imagina esta escena: compras unos brotes de soja porque quieres ser súper saludable. Los pones en el cajón inferior del frigorífico, porque… bueno, porque sí. Y luego, ¡pufff! Los olvides. Pasan semanas. Abres el frigorífico buscando algo para comer, y ¡ay! ¡Encontraste los brotes! Pero no como los recordabas. Ahora son… ¡una especie de sludge verde y viscoso! ¡Qué horror! ¡Pero qué común! Es esa sensación de “¡cómo he podido olvidar algo que compré hace una semana y que puse en un lugar específico!”.
O piensa en la nevera. ¿No es verdad que si algo se pone “escondido” detrás de otras cosas, ¡es como si hubiera dejado de existir? ¡Necesitas tener todo organizado a la vista! ¡O al menos, no más de una capa! Si compras algo y lo pones en el fondo, ¡puede ser que lo vuelvas a comprar una semana después porque tu cerebro simplemente no lo registró! Es como si tu capacidad de “ver” lo que hay en tu casa fuera… ¡limitada!
¡La Doble Cara de la Moneda: ¡Verdadero o Joke!?
Y aquí viene el dilema. Algunas personas se toman esto como una broma, una forma de hablar sobre su experiencia. Otras, en cambio, sienten que es más que una broma. Que es una forma real de describir una dificultad con la memoria y la atención. Y es verdad, hay una diferencia entre “saber que algo existe pero no poder encontrarlo” y “olvidar completamente que algo existe”. La primera es más una cuestión de organización y atención. La segunda, ¡puede ser más profunda! Puede estar relacionada con la memoria de trabajo, con la función ejecutiva, con la forma en que tu cerebro procesa la información.
Es como si tuvieras dos modos: el modo “visible” y el modo “invisible”. En el modo visible, todo está ahí, presente, recordado. En el modo invisible, ¡pufff! ¡Desaparece! Y es que, a veces, la línea entre la broma y la realidad es muy fina. Y es importante reconocer que, aunque sea una broma, describe una experiencia real para muchas personas.
¡No Es Solo Tardío, Es Una Estrategia!
Y es que, a veces, esa “organización” que parece un caos para los demás, ¡es una estrategia de supervivencia! Es como si tuvieras que crear tus propios “neon signs” (señales de neón) para recordar lo que necesitas recordar. Dejar las llaves en el mismo lugar cada día, poner un post-it gigante en el espejo, ¡organizar la nevera como si fuera una obra de arte! Todo esto puede parecer excesivo, pero para algunas personas, ¡es lo que funciona! Es una forma de compensar esa dificultad para recordar lo que no está a la vista.
Y es que, la verdad, no es solo una cuestión de ser “tardío” o “desorganizado”. Es una forma de adaptarse a una forma de cerebro que funciona de forma diferente. Es una forma de crear tus propias herramientas para navegar el día a día sin olvidar todo lo importante. Y a veces, ¡esa estrategia implica tener todo a la vista! ¡Y qué mal que digan que es “desorden”! Es más bien… ¡adaptación!
¡La Carga Mental de Recordar… ¡Todo!
Y no podemos olvidar hablar de la carga mental que todo esto implica. Es como si tuvieras que estar constantemente poniendo alarmas, escribiendo listas, organizando, ¡reorganizando! Es una cantidad de energía mental que no todo el mundo tiene que gastar. Y es que, ¡la memoria y la atención no son iguales para todos! Y es importante reconocer eso, y no juzgar a alguien por olvidar cosas que nosotros recordamos fácilmente.
Y es que, a veces, esa carga mental puede llevar a la ansiedad, al agotamiento, a esa sensación de “no puedo más”. Es como si tu cerebro estuviera siempre en “modo alerta”, siempre buscando recordar algo, siempre preocupado por olvidar algo. Y es agotador. Realmente agotador.
¡Entonces, ¿Qué Hacemos Con Todo Esto?
Bueno, lo primero es reconocer que “out of sight, out of mind” no es solo una frase bonita. Es una descripción de una experiencia real para muchas personas. Es una forma de hablar sobre la dificultad para recordar cosas que no están a la vista, una dificultad que puede estar relacionada con la memoria de trabajo, la atención, la función ejecutiva.
Lo segundo es ser empáticos. No juzgar a alguien por olvidar cosas que nosotros recordamos fácilmente. Recordar que hay diferentes formas de cerebro, diferentes formas de procesar la información. Y que lo que para uno es “desorden”, para otro es una estrategia de supervivencia.
Y lo tercero, y más importante, es encontrar lo que funciona para ti. Si eres de las personas que se olvidan de cosas a la vista, ¡experimenta! Prueba diferentes estrategias. Dejar las cosas a la vista, usar listas, alarmas, ¡lo que necesites! Y si eres de los que critican a los demás por olvidar cosas, ¡intenta entender que puede ser más que una simple distracción! Puede ser una forma de cerebro diferente.
Al final, lo que importa es encontrar un equilibrio. Una forma de vivir tu día a día sin que la carga mental de recordar todo te ahogue. Y recuerda, no estás solo. Hay muchas personas que comparten esta experiencia, y hay comunidades online (¡y offline!) donde puedes encontrar apoyo y comprensión.
Así que, la próxima vez que te olvides de dónde dejaste tus llaves, o de que tenías una cita importante, ¡no te culpes! Quizás solo necesitas encontrar una nueva estrategia, o quizás solo necesitas recordar que es normal no recordar todo. Y si ves a alguien que se olvida de cosas, ¡intenta ser empático! Quizás solo necesita un poco más de ayuda para recordar lo que no está a la vista. ¡Y eso está bien! ¡Porque en el final del día, lo importante es ser comprens y apoyarnos mutuamente! ¡Y eso es lo que cuenta! ¡Ahora sí! ¡Qué drama, verdad!
